jueves, 15 de junio de 2017

Sindrome de West en el tiempo

El síndrome de West (SW) o síndrome de los espasmos infantiles es una encefalopatía (alteración cerebral) epiléptica de la infancia, grave y poco frecuente, que debe su nombre a William James West (1793-1848), médico inglés que describió por primera vez el cuadro (presente en su propio hijo) en un artículo publicado por The Lancet en 1841. Se caracteriza típicamente por tres hallazgos: espasmos epilépticos, retraso del desarrollo psicomotor y electroencefalograma con un trazado característico de hipsarritmia, aunque uno de los tres puede no aparecer.
Los niños con SW suelen manifestar la enfermedad entre los 3 y 6 meses de edad, aunque en ocasiones esto ocurre hasta los dos años. El SW siempre genera algún grado de retraso global en el desarrollo infantil y, a pesar de que el conocimiento sobre él ha mejorado considerablemente, todavía hay casos en los que no se diagnostica a tiempo, ante todo cuando los síntomas son leves (las convulsiones se pueden confundir con cólicos o dolor abdominal) o debido a la falta de experiencia por parte del pediatra. El grupo de trabajo para la Clasificación y Terminología de la Liga Internacional contra la Epilepsia (ILAE) clasifica al SW, según su etiología, en sintomático y criptogénico. Se denomina SW sintomático al cuadro debido a una o varias lesiones estructurales cerebrales identificables, mientras que se reserva el término criptogénico para los casos en los que se supone dicha lesión pero no se consigue evidenciar o localizar.
La ILAE no admite la existencia de casos idiopáticos (sin causa, y por lo tanto, sin lesión estructural), aunque varios autores han publicado algún caso que incluyen en esta categoría. El SW sintomático es el más frecuente, ya que la medicina moderna consigue encontrar en muchos casos la lesión estructural causante del cuadro. Las causas pueden ser prenatales (las más frecuentes), perinatales o postnatales. Otra clasificación muy empleada es la que habla de síndrome de West primario (el que aparece antes de los 3 primeros meses de vida), secundario (a partir de los 7-8 meses) y tardío (a partir de los dos años, siendo el primero de mejor pronóstico.
Sus causas:
**Prenatales
*La más frecuente (30%) es la displasia cerebral. Dentro de esta categoría se incluyen la esclerosis tuberosa, la neurofibromatosis, el síndrome de Sturge-Weber o la microcefalia congénita. También se relaciona con el síndrome del nevus lineal sebáceo, la hemangiomatosis neonatal, el síndrome de Aicardi, la holoprosencefalia o la esquizencefalia.
*Algunos trastornos cromosómicos también pueden ser causa prenatal del SW: El síndrome de Down, síndrome de Miller-Dieker, la duplicación del brazo corto del cromosoma 18 o la del 15.
*Infecciones como el citomegalovirus, herpes simple, rubéola, sífilis o toxoplasmosis, cuando afectan al feto pueden ser causa de SW.
*Trastornos metabólicos: fenilcetonuria, hiperglucemia, hiperornitinemia, síndrome de Leigh, deficiencia de piruvato-carboxilasa, deficiencia de piruvato deshidrogenasa, enfermedad de Krabbe, adrenoleucodistrofia neonatal, leucodistrofia leucocromática, encefalopatía por glicina o deficiencia de biotinidasa.
*Síndromes congénitos: Síndrome de Sjögren, síndrome de Smith-Lemli-Optiz o la enfermedad de Fahr.
*La hipoxia o la isquemia de causa prenatal (poroencefalia, hidranencefalia, leucomalacia periventricular…) son causantes, en ocasiones de la aparición del síndrome.
**Perinatales
*Se definen como causas perinatales aquellas que tienen lugar entre la semana 38 del embarazo y la primera semana de vida tras el nacimiento. Se incluyen aquí la necrosis neural, el status marmoratus, la leucomalacia periventricular, la poroencefalia, o la encefalomalacia multiquística.
**Postnatales
*Infecciones: meningitis bacteriana, absceso cerebral, meningoencefalitis vírica (sarampión, varicela,herpes simple, enterovirus, adenovirus, citomegalovirus o virus de Epstein-Barr).
*Hemorragias o traumatismos con consecuencia de hemorragia subdural o subaracnoidea.
Cuadro clínico
*Espasmos epilépticos
Son contracciones bruscas, bilaterales y normalmente simétricas de la musculatura del cuello, tronco y extremidades, que se suelen acompañar de pérdida de conciencia. Pueden ser espasmos en flexión (cabeceo o encogimiento de hombros), en extensión (opistótonos), o mixtos.8 Pueden aparecer diferentes tipos de espasmo en el mismo paciente o durante una crisis, aunque en general se consideran de peor pronóstico las crisis en las que predominan los espasmos asimétricos. Los espasmos rara vez se presentan aislados: suelen ocurrir en salvas (típicamente al despertarse, o antes de dormirse) y son muy poco frecuentes durante el sueño. A veces los espasmos se acompañan de síntomas vasovagales (sudoración, enrojecimiento facial, midriasis, …) Se consideran “gatillos” o desencadenantes de una salva, el hambre, la excitación, una temperatura elevada o estímulos táctiles o sonoros.
*Retraso psicomotor
Es común, incluso antes de la aparición de los espasmos, la detección de un grado variable de retraso psicomotor. Se evidencia, a edades tan tempranas, con signos como la pérdida de capacidad de seguimiento visual, disminución el reflejo de prensión, hipotonía muscular, hemiplejía (alteración simétrica de la movilidad en dos extremidades) o tetraplejía (en cuatro).
*Alteraciones del EEG
Los hallazgos electroencefalográficos más específicos del SW son el enlentecimiento y la desorganización de la actividad eléctrica cerebral, en forma de trazado caótico con mezcla de puntas y ondas lentas independientes. A este patrón característico se le denomina hipsarritmia.
Tratamiento
Los protocolos para el manejo de la enfermedad proponen un plan terapéutico-farmacológico con tres líneas de elección, que se indican según las características del paciente y su respuesta a los fármacos.
*La hormona adrenocorticotropa y el ácido valproico son medicamentos de primera línea.
*La vigabatrina es un fármaco de segunda línea (o de primera línea en casos de esclerosis tuberosa y enfermedades metabólicas).
*Los fármacos de tercera línea son usados si persisten los espasmos: benzodiacepinas como el nitrazepam o el clonazepam (que no son muy utilizadas por los efectos adversos), el topiramato y la lamotrigina.

Si no hay respuesta al tratamiento farmacológico o se encuentra contraindicado, existe la posibilidad de un abordaje quirúrgico para extirpar la zona de lesión cerebral.

miércoles, 23 de abril de 2014

Tipos de Crisis Convulsivas " Epilepsias catastróficos"


TIPOS DE CRISIS

 I. Focales
Existen muchos tipos de crisis epilépticas parciales o focales. Depende del punto de la superficie del cerebro donde comience la descarga epiléptica y de su extensión o no a otras partes del cerebro. Cada zona del cerebro tiene una función específica relacionada con la actividad motora, sensitiva, visual, memoria, etc. 

 a) PARCIALES SIMPLES (sin alteración del conocimiento)

En una crisis epiléptica focal con síntomas motores se producen sacudidas rítmicas de una parte del cuerpo durante segundos o minutos. Otras crisis producen una sensación o emoción anormal y solamente se da cuenta la persona que la sufre (aura). Pueden ser sensitivas (con un hormigueo intenso en una parte del cuerpo que puede o no extenderse a otras zonas), visuales (produciéndose visualización de luces o alucinaciones visuales durante poco tiempo), olfativas, auditivas e incluso gustativas, aunque éstas son más raras. También pueden producirse alteraciones consistentes ensíntomas psíquicos, como un pensamiento extraño, de aparición brusca y corta duración, como por ejemplo, tener la sensación intensa de haber vivido una situación con anterioridad, sin ser real.

 b) PARCIALES COMPLEJAS (con alteración de la conciencia) La persona pierde el conocimiento sin perder el tono muscular, se queda inmóvil sin responder varios segundos o unos pocos minutos y muy a menudo hace gestos automáticos con la boca o con las manos, como movimientos de masticación y deglución, arreglarse la ropa, abrocharse botones, etc. Otras veces, se mueve como si estuviera consciente, pero tiene una actuación extraña, no responde al hablarle o lo hace de forma incoherente. El conocimiento va recuperándose poco a poco, con un estado de confusión mental que puede durar varios minutos.

 c) CRISIS PARCIAL CON GENERALIZACIÓN SECUNDARIA
Sucede cuando una crisis epiléptica parcial, simple o compleja, se extiende desde el foco epiléptico a toda la superficie cerebral.

 d) ESPASMOS INFANTILES
Aparecen a los pocos meses de edad y son raras tras el segundo año de vida. Consisten en una flexión o extensión brusca del cuerpo y de la cabeza con una duración de 1 a 5 segundos.


 II. Generalizadas

 a) TÓNICO – CLÓNICA
Se produce una pérdida brusca de conocimiento, que motiva la caída al suelo si se está de pie, rigidez de todo el cuerpo en un inicio (fase tónica) y después movimientos rítmicos de todo el cuerpo (fase clónica). Durante este tipo de crisis epiléptica se puede producir mordedura de la lengua, expulsión de orina, labios amoratados y la persona se puede lesionar debido a una caída brusca. Al finalizar, se va recuperando poco a poco. Son las crisis epilépticas más aparatosas y también unas de las más serias. 

 b) AUSENCIA
La persona permanece absorta e inmóvil con el conocimiento perdido y con la mirada fija durante unos pocos segundos, alrededor de 10 a 15. A veces pueden producirse movimientos oculares, parpadeo y de otras partes del cuerpo. La recuperación es muy rápida y en ocasiones pasan desapercibidas por su brevedad. Suelen iniciarse en la niñez o en la adolescencia. Este tipo de crisis se tolera bien, pero tiene tendencia a repetirse con mucha frecuencia, a veces varias en el día, por lo que pueden producir fallos de atención y de aprendizaje en el niño o adolescente.

 c) MIOCLÓNICA
Se produce una sacudida brusca de todo el cuerpo o bien de una parte del cuerpo, sobre todo de los miembros superiores, que provocan una caída al suelo de la persona o de lo que tenga en sus manos. Duran un instante, unos pocos segundos, y cuando son leves pasan desapercibidas, hasta que aparece otro tipo de crisis generalizada.

 d) ATÓNICA
La persona cae de forma brusca por pérdida del tono muscular y de la conciencia durante muy pocos segundos y se recupera de forma instantánea, también en unos pocos segundos. Suelen ir acompañadas de otros tipos de crisis epilépticas, siendo raro que sea el único tipo de crisis que padezca una persona.

Desarrollo Neurológico (Intelectual) Sindrome de West, Lennox-Gastaut, Dravet, Ohtahara o Aicardi.

Conocer cómo se produce la encefalopatía, ayuda a delimitar las características fundamentales de estos alumnos desde el punto de vista cognitivo, social, comunicativo y motor.
Las causas de las encefalopatías son variables en cada uno de los casos. Destacaremos por lo tanto, las más comunes. Se pueden provocar por una incorrecta organización cerebral. Podemos diferenciar
tres procesos vitales en el desarrollo que van a provocar las denominadas Malformaciones en el Desarrollo Cortical (MCD): 

 → La proliferación neuronal o Glial, que se produce en etapas muy tempranas del desarrollo. Entre las patologías vinculadas con esta fase del desarrollo, encontramos la Microcefalia, la Megalencefalia, la Hemimegalencefalia, y la Esclerosis Tuberosa.

→ La migración neuronal. En esta etapa se producen Heterotopías periventriculares, subcorticales, Lisencefalia, Paquigiria y Polimicrogiria.

 → Las anomalías en la organización cortical, en las que resaltan las Displasias corticales. La mayoría de estas anomalías cursan con epilepsia farmacorresistente y discapacidad intelectual grave, resaltando sobre otras el síndrome de West (Ruiz- Falcó M., 2005).
Por otra parte también es necesario resaltar el papel de los cromosomas en la epilepsia. Las cromosomopatías presentan un alto grado de incidencia relacionada con  la enfermedad, por dos razones (Ruiz- Falcó M., 2005):

 1 - Por la susceptibilidad genética a padecer crisis.

 2 - Por la alteración anatomopatológica que se produce en el Sistema Nervioso Central (SNC) y que produce deficiencias en los aspectos neurológicos y del desarrollo del SNC, anteriormente expuestos.
Las cromosomopatías que presentan crisis farmacorresistente más frecuentemente son: el síndrome de Down o Trisomía 21 (12-40%), síndrome X Frágil, Xq27.3 (28-45%), Heterotopía periventricualar, Xq28 (80-100%), Síndrome de Inversión.
Duplicación del Cromosoma 15, 15q tetrasomía (90-100%), Síndrome de Angelman, 15q11-q13 (90-100%), Cromosoma 14 en anillo (100%), cromosoma 20 en anillo (100%), síndrome de Wolf-Hirschhorn, 4p- (100%) y síndrome de Klinefelter- XXY (2-100%) (Ruiz- Falcó M., 2005).

La epilepsia por sí misma no produce deterioro, sólo se produce cuando existe una encefalopatía o lesión cerebral subyacente que genera la misma (Aldemkamp, Guter y Benni, 1992). En este caso, en el tratamiento de las Encefalopatías Epilépticas dependientes de la edad, como es el caso del Síndrome de West, Ohtahara, Aicardi, Dravet, Dalla Bernardina y Lennox-Gastaut, la afectación cognitiva suele ser frecuente debido a que la epilepsia influye en el proceso de maduración normal del individuo y, en mayor o menor medida, en los procesos psicológicos básicos del niño.
Para realizar un tratamiento correcto de las características de la inteligencia en niños con epilepsia, es importante tener en cuenta una serie de factores que influyen en el desarrollo. Éstos son: la frecuencia de las convulsiones, la etiología de las mismas, su  duración y los efectos secundarios que provocan los Fármacos Antiepilépticos (FAE).
Teniendo en cuenta el tipo de epilepsia en relación con la inteligencia, podemos decir que la epilepsia sintomática afecta más a las funciones cognitivas, siendo el Cociente Intelectual (C.I.) de estos niños menor que los que padecen epilepsia idiopática. El motivo está unido a que los sintomáticos presentan mayor incidencia de trastornos neurológicos que suelen correlacionar con C.I. bajos y mayor deterioro cognitivo. Por estudios, la edad de aparición temprana de la enfermedad tiende a producir un descenso en el rendimiento cognitivo. Los niños con epilepsia aparecida antes de los 5 años experimentan un menor rendimiento cognitivo que aquellos cuya aparición fue más tarde de los 5 años (O´Learly, 1981,1983). De esta forma se considera un buen pronóstico si la epilepsia aparece tardíamente (Bourgeois et al, 1983). Normalmente los niños con crisis catastróficas o crisis de “gran mal”, al igual que con ausencias atípicas, presentan un mayor deterioro y menor rendimiento que en otras epilepsias.
En lo relativo a la localización del foco epiléptico, se ha observado que cuando existe una lateralización de dicho foco o lesión existe una bajada de puntuación en la escala verbal o manipulativa de la prueba (WAIS). Cuando la lesión se produce en el Lóbulo Temporal se produce lo siguiente: un descenso en el C.I. Verbal cuando la localización es en el Lóbulo Temporal izquierdo y un descenso en el C.I. Manipulativo cuando la
localización es en el Lóbulo Temporal derecho.
Las características fundamentales de los alumnos con Encefalopatías Epilépticas, desde el punto de vista cognitivo, son limitaciones significativas en los procesos memorísticos, atencionales y la aparición de una respuesta lenta característica (Aldemkamp, 1992). Estas características se ven agraviadas si existen trastornos asociados como la discapacidad Intelectual, el Trastorno del Espectro Autista y la parálisis cerebral.
Si tenemos en cuenta el área Comunicativo - Lingüística, cabe decir que existe una relación entre las disfasias del desarrollo y la epilepsia. Esto puede deberse a los siguientes factores: (1) asociación fortuita, (2) consecuencias independientes de una misma causa y (3) la epilepsia como responsable del trastorno del lenguaje de dos formas. La primera con una forma crítica y transitoria y la segunda, con forma constante, lo que conocemos como Afasia epiléptica, denominada Síndrome de Landau-Kleffner (SLK) (Herranz, J.L., 2007).
Con respecto al área afectivo-social, los alumnos con epilepsia presentan las siguientes características: se observa un autoconcepto desajustado, una baja autoestima y una baja tolerancia a la frustración. Hoy conocemos, que los niños con síndromes epilépticos como el Síndrome de West "tienen mayor riesgo de presentar alteraciones emocionales que la población no epiléptica (...) entre el 20- 35% presenta desajustes
psicopatológicos" (Portellano, J.A., 2008). Por último, en lo que respecta al área motora, cabe resaltar la aparición, en la mayoría de los casos, de un retraso psicomotor.

Extracto Guía de intervención en el aula
para alumnos con epilepsia
Fundación Síndrome de West
Autores: 
Mónica García Estables - Víctor del Toro Alonso - Andrea Uceda Alonso


miércoles, 26 de marzo de 2014

Descubren Nueva alteración Genentica," Epilepsia" Gen CHD2 Encefalopatias de la Infancia Proyecto RES


Encefalopatía CHD2 como nuevo síndrome epiléptico-Dravet 


Negativo para SCN1A.  El consorcio  EuroEPINOMICS-RES ha dado un paso importante en el descubrimiento de una nueva alteración genética que produciría encefalopatias epilépticas de la infancia.
El proyecto RES Genetics of rare epilepsy syndromes) cuenta con un selecto grupo de cientificos liderados por los Profesores Peter De Jonghe, VIB Department of Molecular Genetics, University of Antwerp, Belgium e Ingo Helbig (Vice Project Leader), Department of Neuropediatrics, University Medical Center Schleswig-Holstein, Kiel, Germany.

 La revista American Journal of Human Genetics publico el siguiente estracto:
RES ha trabajado en la identificación de genes en pacientes con Síndrome de Dravet negativas para SCN1A usando trío secuenciación del exoma . Una fracción significativa de los pacientes resultó ser positivo para SCN1A con mutaciones perdidas inicialmente usando técnicas de secuenciación convencionales. Sin embargo, también hubo un segundo gen que descubrimos en una cuota de pacientes con Síndrome de Dravet-SCN1A negativo. Este gen fue CHD2. Mientras trabajaba en los estudios funcionales en  peces cebrs, CHD2 También se descubrió como un nuevo gen de las encefalopatías epilépticas por tanto Carvill y colaboradores y el consorcio Epi4K . Estos descubrimientos paralelos ponen claramente de relieve la importancia de este gen en la epilepsia humana y sugieren que mutaciones CHD2 podrían ser más comunes de lo que las mutaciones en muchos de los otros genes candidatos descubiertos en los últimos 12 meses. Además, cuando se busca más cerca, el fenotipo de los pacientes no fue exactamente el síndrome de Dravet, pero podría representar un nuevo encefalopatía epiléptica relacionadas con fiebre.
Síndrome de Dravet. Síndrome de Dravet es un uno de los encefalopatías epilépticas más comunes, y las mutaciones o deleciones en SCN1A se puede identificar en la gran mayoría de los pacientes. Además, en un máximo de un tercio de los pacientes con síndrome de Dravet típica inicialmente negativos para SCN1A , las mutaciones pueden posteriormente ser identificados a través del panel de genes o la secuenciación del exoma, lo que sugiere que el síndrome de Dravet es un trastorno genéticamente homogénea. Sin embargo, hasta un 20 por ciento de los pacientes son negativos para las mutaciones SCN1A, particularmente si el fenotipo se expande ligeramente. Algunos pacientes Dravet femeninos tienen mutaciones en PCDH19 , a pesar de inicio de las crisis es más tarde. Para el proyecto RES , se incluyeron los pacientes con síndrome de Dravet y el Síndrome de Dravet frontera para buscar nuevos genes. Se realizó a base de trío secuenciación del exoma en 9 tríos-paciente probando con negativos SCN1A fiebre asociada a las encefalopatías epilépticas . Así es como nos topamos con dos pacientes con mutaciones en CHD2, un gen que, personalmente, me no creo en casi un año entero.
CHD2. En " Las cinco tentaciones de un CEO "autor motivacional Patrick Lencioni nos habla de las tres palabras más poderosas que un jefe de proyecto puede decir. Estas palabras son "me equivoqué". Yo había escrito fuera CHD2 como espejismo genética , un hallazgo casual debido a ruido genómico con pocas posibilidades de validación en otras cohortes. En retrospectiva, estoy agradecido por la perseverancia de todos los demás, en particular el grupo de Amberes , ya que estaba incorrecta en ambas cuentas. CHD2 es en realidad una gran mutación de genes resistentes , y hemos identificado un tercer paciente con una mutación de novo CHD2 después de la detección una cohorte de 150 pacientes con encefalopatías epilépticas relacionados con la fiebre. Del mismo modo, este gen fue encontrado por tres estudios exoma adicionales, incluyendo el estudio de panel de genes por Carvill y colaboradores y la publicación del documento de Epi4K .Además, un paciente CHD2 positivo había sido descrito por Rauch y colaboradores en un estudio sobre la discapacidad intelectual no sindrómica, un hallazgo que estaba escondido en el suplemento de su artículo de The Lancet. CHD2 significa ADN helicasa chromodomain proteína 2 de unión . Esto sugiere que el papel de este gen se encuentra en el núcleo cerca del ADN, pero no nos dice más respecto a una posible función de este gen en el contexto de la epilepsia . Tomados en conjunto, estos hallazgos sugieren queCHD2 es una causa recurrente de encefalopatía epiléptica . Y por supuesto, hay por lo menos cinco personas con epilepsia bien descrito identificados con una pequeña deleción que abarca CHD2.
El fenotipo CHD2. Cuando revisamos los fenotipos de los tres pacientes con mutaciones CHD2, nos quedamos sorprendidos por la relativamente tardía, que se inició entre los 14 meses y los 3 años. Los pacientes tenían una o más convulsiones febriles , los cuales luego fueron pronto seguidos por otros tipos de crisis, incluyendo predominantes convulsiones tónico-clónicas generalizadas y crisis de ausencia .Además, todos los pacientes tuvieron convulsiones mioclónicas , pero no los típicosataques hemiclónicos alterna observan en pacientes con síndrome de Dravet típica. Los tres pacientes tenían descargas EEG generalizadas frecuentes. Nos pareció que para un típico mioclónica Astatic epilepsia , las convulsiones tónico-clónicas generalizadas eran demasiado prominentes, y para el síndrome de Dravet típica, el inicio fue demasiado tarde. Las convulsiones en los tres pacientes que fueron fiebre y minúsculas.
Danio rerio. Con el fin de evaluar más a fondo el papel de CHD2 en la epilepsia, se investigó el papel de este gen utilizando un sistema de modelo de pez cebra . Para nosotros, como un consorcio, esta fue la primera vez que nos pusimos en contacto con un grupo de trabajo en un modelo de pez cebra , y el grupo de Lovaina trabajó incansablemente para aprender todo acerca de este gen en un modelo animal de epilepsia como sea posible en un marco de tiempo muy corto . En resumen, CHD2 fue derribado usando antisentido morpholino oligonucleótidos. En los animales con la reducción de expresión CHD2, se identificaron movimientos espasmódicos, y se encontró que estos movimientos para representar convulsiones cuando algunas de las larvas se midieron electrográficamente . Estos experimentos sugieren que el fenotipo humano puede ser modelado en el pez cebra en cierta medida. Esta plataforma experimental puede eventualmente ser utilizado para otros genes candidatos , ya que permite una pantalla de medio rendimiento con una lectura fiable fenotípica. Dada la gran cantidad de hallazgos de genes que se desprenden de los estudios genéticos a gran escala, este es el modelo de sistema que hemos estado esperando .

jueves, 6 de marzo de 2014

Consiguen crear ‘cerebros’ en miniatura en tubos de ensayo

Un equipo del Instituto de Biotecnología Molecular de Viena ha desarrollado células que imitan el cerebro humano. Estos ‘cerebros en miniatura’, artificiales, no tienen vida fuera del tubo de ensayo donde han sido creados, pero constituyen una réplica exacta del cerebro humano.
Los investigadores aseguran que, gracias a la observación de estos ‘cerebros en miniatura’, se podrán estudiar mejor las causas y las consecuencias de diferentes enfermedades mentales, como el autismo o la esquizofrenia. Todas ellas son patologías que no suelen diagnosticarse hasta edades relativamente avanzadas, pero su origen se halla en los primeros estadios de crecimiento del cerebro, de ahí que un cerebro nuevo represente una fuente de información muy importante.
Esta proeza de conseguir crear cerebros de forma artificial ha sido posible gracias a una sofisticada técnica que recrea en un tubo de ensayo unas condiciones parecidas a las del útero. En esta especie de ‘matriz’, y mediante el desarrollo de células madre, los investigadores han conseguido hacer crecer los cerebros, que se comportan de forma idéntica a los cerebros reales y en desarrollo de los fetos. Los científicos pueden ver entonces en qué momento y por qué se inician defectos que más tarde originarán enfermedades.
[Nature 2014]
Lancaster MA, Renner M, Martin CA, Wenzel D, Bicknell LS, Hurles ME, et al

Los circuitos cerebrales, más flexibles antes de los 4 años

Las influencias ambientales parecen tener el mayor impacto antes de los 4 años de edad, mientras se desarrolla el sistema de circuitos cerebrales para procesar palabras nuevas. Por ello, un reciente estudio sugiere que los trastornos que causan dificultades de aprendizaje en el lenguaje deberían abordarse más tempranamente.
Los investigadores estudiaron a 108 niños con desarrollo normal entre las edades de 1 a 6 años. Mediante un escáner cerebral descubrieron que la distribución de mielina es fija a partir de los 4 años, lo que sugiere que el cerebro es más plástico a muy temprana edad. Además de facilitar que los niños sean bilingües, los resultados también sugieren que existe un momento crítico durante el desarrollo cuando la influencia ambiental en las capacidades cognitivas puede ser mayor.
Debido a que el trabajo parece indicar que los circuitos del cerebro asociados al lenguaje son más flexibles antes de los 4 años, una intervención temprana para los niños con retrasos en el lenguaje debería iniciarse antes de esa edad. Esto puede ser crítico para muchos trastornos de desarrollo, como el autismo, debido a que los problemas del lenguaje son una característica temprana común.
[J Neurosci 2014]
O’Muircheartaigh J, Dean DC 3rd, Dirks H, Waskiewicz N, Lehman K, Jerskey BA, et al.

Dificultades en el diagnóstico diferencial del síndrome de West

Una reciente revisión ha descrito las características clínicas y electroencefalográficas de los espasmos epilépticos, en especial de aquellos que ocurren durante los dos primeros años de vida. En este sentido, el síndrome de West constituye la asociación de espasmos infantiles con un patrón de hipsarritmia en el electroencefagrama.
Si bien el déficit intelectual aparece en casi todos los casos cuyos espasmos infantiles no se controlan con la medicación, se trata de un aspecto evolutivo de la condición y no de una manifestación obligatoriamente presente para definir el síndrome. El análisis de los electroencefalogramas interictales e ictales, junto con las características clínicas de los espasmos y el examen neurológico de los pacientes permite una orientación respecto a las etiologías.
El autor pone énfasis en los diagnósticos diferenciales del síndrome de West con otros síndromes epilépticos que se manifiestan en los dos primeros años de vida, y muy especialmente con una serie de fenómenos motores anormales no epilépticos en lactantes. El estudio concluye que resulta primordial evitar que lactantes neurológicamente sanos reciban medicaciones antiepilépticas e incluso hormona adrenocorticotropa o corticoides por error en el diagnóstico.