| 23/01/2013 | Redacción / HealthDay |
Los investigadores han identificado casi cien genes que relacionan el autismo y el síndrome del cromosoma X frágil (SXF), la forma más común de retraso mental heredado, según un estudio publicado en Nature.
El SXF es causado por defectos en una parte del código genético para la proteína FMRP.. Las personas con SXF prácticamente carecen de dicha proteína. Los investigadores hallaron que la FMRP controla directamente al menos 93 genes que se han relacionado de forma independiente con los trastornos del espectro autista y otros trastornos cerebrales con síntomas similares. Los investigadores concluyeron que los nuevos hallazgos deberían permitir a los científicos examinar las vías moleculares que llevan a todas las formas de autismo. Este estudio también revela los mecanismos moleculares precisos mediante los cuales la FMRP se comunica y cambia la forma en que funcionan múltiples genes. Los investigadores explicaron que una investigación adicional sobre el SXF en ratones reveló que la producción anómala de la proteína se hallaba en los ovarios, además del cerebro, lo que confirma que la ausencia de la proteína FMRP provoca insuficiencia ovárica, al menos en ratones. | |
| [Nature 2012] Ascano M Jr, Mukherjee N, Bandaru P, Miller JB, Nusbaum JD, Corcoran DL, et al. | |
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sábado, 6 de abril de 2013
Relación genética del autismo y el síndrome X frágil
Revisión de las bases genéticas de los trastornos del neurodesarrollo en la nueva versión del DSM
| 22/03/2013 | Redacción |
En la última década, los avances de la genética están cuestionando el actual modelo nosológico implícito en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-IV-TR) y la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10). Tanto el carácter categórico como la comorbilidad detectada a partir de la aplicación de los criterios diagnósticos resultan insostenibles a la luz de la arquitectura genética que está emergiendo desde los estudios sobre la genética de los trastornos mentales. Los paradigmas clásicos, un gen para una enfermedad, o, incluso, un patrón genético específico y distintivo para cada entidad, son conceptos que quedan restringidos a casos concretos.
Una reciente revisión ha descrito el panorama actual configurado tras los recientes avances genéticos. Las líneas de trabajo que están marcando la investigación en el presente y en el futuro inmediato son: la identificación de variantes en el número de copias –frecuentes y raras–, vinculadas de modo indiscriminado a distintos trastornos; la concurrencia simultánea de múltiples variantes para un mismo trastorno; el fenómeno del doble impacto; y la modulación epigenética. El estudio concluye que la nueva versión del DSM, consciente de las deficiencias en el modelo vigente, marcará un punto de inflexión, tímido, pero decididamente orientado a incorporar una concepción dimensional de los trastornos mentales. | |
| [Rev Neurol 2013] Artigas-Pallarés J, Guitart M, Gabau-Vila E | |
Vinculan 25 nuevas variantes genéticas con los trastornos del espectro autista
| 8/02/2013 | Redacción / HealthDay |
Veinticinco variantes genéticas recién identificadas se han vinculado con un aumento en el riesgo de autismo, según un estudio publicado en la revista PLoS One. Muchas de esas variantes podrían resultar valiosas para predecir el riesgo de autismo en los niños, y si es así, podrían convertirse en parte de una prueba clínica para ayudar a determinar si un niño padece un trastorno del espectro autista.
Los investigadores descubrieron las nuevas variantes genéticas tras analizar el ADN de miles de 3.000 personas con autismo y 6.000 sujetos control. Las variaciones ocurrían en genes relacionados con el desarrollo de las neuronas y las vías de señalización en el cerebro. Nueve de las 25 variantes genéticas identificadas presentaban una odds ratio superior a 2,0, lo que sugería que eran variantes de riesgo de trastornos del espectro autista. El estudio concluye que estas variantes de alto impacto podrían ser muy útiles para aconsejar a los padres que ya tienen un hijo con un trastorno del espectro autista, ya que si un segundo hijo denota ciertos retrasos del desarrollo, evaluar estas variantes genéticas podría ayudar a predecir si ese niño tiene también probabilidades de desarrollar un trastorno del espectro autista. | |
| [PLoS One 2013] Matsunami N, Hadley D, Hensel CH, Christensen GB, Kim C, Frackelton E, et al. | |
Aportación del electroencefalograma en los trastornos del espectro autista
| 5/03/2013 | Redacción |
Los trastornos del espectro autista (TEA) se han asociado con fisiopatología en la organización y función cerebral. La electroencefalografía es una técnica no invasiva que proporciona información sobre la actividad electrocortical cerebral. Un reciente revisión ha presentado datos de los hallazgos electroencefalográficos (EEG) en pacientes con TEA, haciendo énfasis en la actividad y la coherencia EEG, así como en las alteraciones EEG epileptiformes y los trastornos del suño.
Los autores afirman que estudios EEG mediante power spectra han documentado diferencias asociadas a los individuos con TEA, particularmente en áreas frontales, que se han relacionado con funciones cognitivas que están alteradas en dichos individuos. Además, estudios EEG confirman cambios en la coherencia en individuos con TEA. Muchos estudios también han descrito altos índices de alteraciones EEG epileptiformes interictales en los niños con TEA con o sin historia de crisis, y varios estudios mediante polisomnografía han confirmado la presencia de alteraciones en la arquitectura del sueño en los niños con TEA. Estas alteraciones polisomnográficas incluyen reducción del sueño REM, latencia del sueño prologada, incremento de los despertares nocturnos, baja eficiencia del sueño, incremento de la fase 1 del sueño y disminución del sueño de ondas lentas, así como disminución de la densidad de actividad spindle. | |
| [Rev Neurol 2013] Palau-Baduell M, Valls-Santasusana A, Salvadó-Salvadó B, Clofent-Torrentó M | |
La hemorragia intracerebral pediátrica aumenta el riesgo de crisis epilépticas
| 18/03/2013 | Redacción / HealthDay |
Los niños supervivientes de un accidente cerebrovascular (ACV) hemorrágico podrían estar en mayor riesgo de convulsiones y epilepsia, según un estudio reciente publicado en JAMA Neurology.
Los investigadores evaluaron a 73 bebés y niños, desde recién nacidos hasta niños de 18 años de edad, que sufrieron sangrado en el tejido cerebral, es decir, hemorragia intracerebral. Alrededor del 60% de los recién nacidos y el 43% de los niños mayores tuvieron convulsiones visibles en el momento del ACV o en un plazo de una semana tras el ACV. De los 32 pacientes que recibieron una monitorización continua del cerebro, el 28% sufrieron convulsiones que de otra forma no se hubieran notado. Los investigadores también hallaron que el 13% de los pacientes desarrollaron epilepsia en un plazo de dos años, y los que tenían una presión elevada en el cerebro, que requirió de atención médica o tratamiento quirúrgico, eran más propensos a tener convulsiones y epilepsia más adelante. El estudio concluyó que aunque un 13% podría parecer bajo a los dos años, la tasa de epilepsia podría ser mayor más adelante. | |
| [JAMA Neurol 2013] Beslow LA, Abend NS, Gindville MC, Bastian RA, Licht DJ, Smith SE, et al. | |
La epilepsia nocturna frontal en la infancia, a menudo infradiagnosticada como un trastorno del sueño
| 1/03/2013 | Redacción |
Un estudio reciente ha descrito las características electroclínicas y videopolisomnográficas de la epilepsia nocturna frontal (ENF) en edad petrica con el fin de establecer las diferencias con otros trastornos de sueño que pueden enmascarar o mimetizar los eventos motores y autónomos típicos de la ENF. Los autores diagnosticaron 24 niños de ENF de un total de 190 (grupo 1); los 166 restantes presentaban otros trastornos del sueño (grupo 2).
Entre los niños diagnosticados de ENF, siete fueron remitidos por trastornos respiratorios del sueño, siete por parasomnias, dos por insomnio, dos por hipersomnia, uno por movimientos periódicos de las extremidades y los cinco restantes por epilepsia. La historia perinatal fue normal en la mayoría de los casos del grupo 1 (21 de 24) y cuatro casos tenían historia familiar de epilepsia. Se encontró comorbilidad con un trastorno de la respiración durante el sueño en cuatro casos. El EEG estándar fue normal en 21 casos. El EEG intercrítico mostró descargas paroxísticas en cuatro casos, mientras que el EEG crítico consistió en una actividad theta rítmica precedida por un arousal o una breve desincronización de la actividad de fondo, artefactos de movimiento y cambios autónomos. Todas las crisis consistieron en eventos motores muy estereotipados, repetidos y seguidos por un cambio de fase de sueño y/o un cambio postural, o por un breve despertar. El estudio concluye que se halló un porcentaje elevado de niños con ENF, no diagnosticada previamente y asociada con otros trastornos del sueño, que podrían ser los desencadenantes de las crisis nocturnas. | |
| [Rev Neurol 2013] Miano S, Peraita-Adrados R | |
acetato de eslicarbacepina
| 28/03/2013 | Redacción |
El acetato de eslicarbacepina (ESL) es un nuevo fármaco antiepiléptico aprobado en España en febrero de 2011 como tratamiento adyuvante en adultos con crisis parciales, con o sin generalización secundaria. Un reciente artículo ha evaluado los resultados de la ESL tras el primer año de experiencia en la práctica clínica.
Para el estudio se seleccionaron a todos los pacientes que, habiendo iniciado tratamiento con ESL entre marzo de 2011 y mayo de 2012, habían completado los seis meses de tratamiento continuado. Se recogieron siete variables independientes clínicas y demográficas. Se realizó un análisis de correlación bivariante factor a factor para establecer las posibles asociaciones entre las variables independientes recogidas y la respuesta clínica. Se incluyeron un total de 105 pacientes (51,4%, hombres). El 58,4% mostró una mejoría superior al 50% en el número de crisis tras la introducción de la ESL (el 20,7% quedó libre de crisis). Al cabo de seis meses, un 18,1% experimentó algún tipo de efecto adverso, siendo los más frecuentes las quejas cognitivas, y un 11,5% abandonó el tratamiento. La combinación con lacosamida mostró menos eficacia estadística en el control de las crisis que el resto de las combinaciones. La combinación de ESL con el resto de los inhibidores de los canales del sodio no mostró diferencias significativas de eficacia. El estudio concluye que la ESL constituye un fármaco antiepiléptico con buena tolerancia, y con una tasa de efectos adversos y de retención aceptables cuando se usa en combinación con la mayoría de los antiepilépticos disponibles. | |
| [Rev Neurol 2013] Serrano-Castro PJ, Payán-Ortiz M, Cimadevilla JM, Quiroga-Subirana P, Fernández-Pérez J | |
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