domingo, 6 de enero de 2013

Efectos del metilfenidato sobre la ansiedad en el tratamiento del TDAH


El trastorno por déficit de atención/hiperactividad (TDAH) es un trastorno neurológico ampliamente reconocido de etiología desconocida. La administración de metilfenidato es uno de los tratamientos más utilizados para la mejora sintomática del TDAH. Aunque es un medicamento en general muy bien tolerado por los pacientes, existen algunos efectos secundarios ajenos a los síntomas de la hiperactividad.
Una reciente revisión ha analizado los efectos que la administración aguda o crónica del metilfenidato induce en síntomas de ansiedad en humanos y en modelos animales experimentales. Tanto en modelos animales como en humanos, la administración aguda en adultos tiene un efecto ansiolítico. Por otro lado, en modelos animales, la administración crónica en el período posnatal y adolescentes genera estados de ansiedad en el adulto, aumentando además en algunos casos, aunque no en todos, la propensión a la drogodependencia de otras sustancias.
El estudio concluye que parece no existir en la bibliografía pleno consenso sobre si el metilfenidato ejerce efectos ansiolíticos, ansiogénicos o si es completamente neutral. Los mecanismos que subyacen a los efectos del metilfenidato sobre la ansiedad no se conocen en detalle y serían necesarios más estudios para elucidar los mecanismos por los cuales el metilfenidato ejerce su acción.

Un grupo de genes que se ha relacionado con la susceptibilidad al trastorno por déficit de atención/hiperactividad

04/12/2012Redacción
Un estudio español publicado en Revista de Neurología realiza una actualización del principal grupo de genes que se ha relacionado con la susceptibilidad al trastorno por déficit de atención/hiperactividad (TDAH) o con la respuesta farmacológica a distintos fármacos utilizados en el tratamiento del TDAH, en diversos estudios de asociación y metaanálisis.
Diferentes estudios han avalado la importancia de la carga genética en la susceptibilidad a presentar TDAH. Los trabajos realizados señalan genes del sistema dopaminérgico, como el gen que codifica para el transportador de dopamina (DAT1 SLC6A3) y para el receptor D4 de dopamina (DRD4); del sistema noradrenérgico, como el gen codificante del receptor adrenérgico α2A (ADRA2A), el genCOMT que codifica para la enzima catecol-O-metiltransferasa y el gen que codifica para latrofilina 3 (LPHN3), como genes candidatos a participar en la susceptibilidad al TDAH, implicados en la respuesta farmacológica y en el riesgo de presentar trastornos de conducta asociados.
El estudio concluye que, aunque en los últimos años se ha incrementado el número de estudios farmacogenéticos realizados acerca del TDAH, los resultados obtenidos son dispares entre ellos. Son necesarios estudios integradores y metaanalíticos para poder desarrollar un tratamiento más personalizado del TDAH.

Las personas con un nivel sanguíneo de glucosa en el extremo superior del rango normal podría tener un mayor riesgo de contracción cerebral

04/10/2012Redacción / Diariosalud.net
Las personas con un nivel sanguíneo de glucosa en el extremo superior del rango normal podría tener un mayor riesgo de contracción cerebral, como ocurre con el envejecimiento y enfermedades como la demencia, según un estudio australiano.
En la investigación participaron 266 personas de 60 a 64 años, cognitivamente sanas y sin diabetes mellitus tipo 2, que tenían un nivel de azúcar en la sangre dentro del rango normal, según la definición de la Organización Mundial de la Salud. Los participantes se sometieron a resonancias magnéticas cerebrales al inicio del estudio y, de nuevo, cuatro años después.
Las personas con mayores niveles de glucosa en sangre dentro del intervalo normal eran más propensas a mostrar una pérdida de volumen cerebral en las áreas del hipocampo y la amígdala, áreas que están implicadas en la memoria y las habilidades cognitivas.
Tras controlar por edad, hipertensión arterial, tabaquismo, consumo de alcohol y otros factores, se observó que un nivel sanguíneo de azúcar en el rango alto de la normalidad influía en un 6-10% en la contracción del volumen cerebral.

La encefalopatía por ácido valproico


La encefalopatía por ácido valproico es una rara complicación que cursa con un trastorno del estado mental de gravedad variable y que puede asociar un agravamiento paradójico de las crisis. El diagnóstico es obvio cuando aparece en el contexto de una hiperamoniemia o hepatopatía, pero puede resultar difícil si lo hace de forma aislada en pacientes que no muestran otros signos de toxicidad por ácido valproico
Un caso clínico publicado en Revista de Neurología trata de un adolescente afecto de una epilepsia generalizada idiopática que presentó un deterioro cognitivo subagudo y un empeoramiento de su patrón de crisis meses después de iniciado el tratamiento con ácido valproico. Estas manifestaciones se acompañaron de un enlentecimiento del trazado de base en el electroencefalograma y no se identificaron signos bioquímicos de sobredosificación o de toxicidad atribuible al fármaco ni otra posible etiología. La retirada de ácido valproico determinó la rápida mejoría de su estado mental y del control de las crisis, así como la normalización del electroencefalograma.
Los autores concluyen que debe considerarse la encefalopatía por ácido valproico en el paciente que presente un deterioro de su estado neurológico, asociado o no a un agravamiento de las crisis, a pesar de que no se identifiquen signos analíticos que sugieran la toxicidad o la sobredosificación deácido valproico. En ausencia de afectación de la función hepática, la retirada del fármaco determinará la desaparición de la sintomatología y permitirá, además, confirmar el diagnóstico.

Contaminación de la actividad paroxística en el electroencefalograma de pacientes epilépticos

27/12/2012Redacción
La presencia de puntas y de ondas agudas en los registros de pacientes epilépticos puede contaminar los valores de sincronización calculados entre pares de electrodos. Un reciente artículo presenta un procedimiento simple, por medio de la simulación numérica de un registro bivariante de electroencefalograma con actividad paroxística, para determinar si un método de cuantificación de la sincronización debe utilizarse (o no) sobre alguno de los registros típicamente usados en la evaluación preoperatoria en pacientes con epilepsia.
La información proporcionada por este procedimiento permite distinguir entre la auténtica sincronización de la actividad basal de la producida por la actividad paroxística, como puntas y ondas agudas. El procedimiento desarrollado permite cuantificar el grado de ‘contaminación’ producido por la sincronización de la actividad paroxística sobre los valores de sincronización de la actividad basal.
Los autores concluyen que esta cuestión es de fundamental importancia en neurofisiología clínica cuando se usan métodos automáticos en las aplicaciones clínicas de la electroencefalografía cuantitativa y puede servir para evitar errores diagnósticos de epilepsia en los que la sincronización se utiliza como marcador de la patología.

Los cavernomas cerebrales son un tipo de malformación arteriovenosa que cursa clínicamente con crisis epilépticas,

28/12/2012Redacción
Los cavernomas cerebrales son un tipo de malformación arteriovenosa que cursa clínicamente con crisis epilépticas, déficits neurológicos focales y hemorragias intraparenquimatosas. Se cree que las situaciones de hipoxia, neovascularización y algunas endoproteasas están implicadas en la fisiopatología de las crisis. Un reciente estudio pretende valorar esta posible relación, analizando con métodos inmunohistoquímicos la presencia de la subunidad 1α del factor inducible por hipoxia (HIF-1α) y la metaloproteasa de matriz 9 (MMP-9).
Para ello se seleccionaron 17 muestras consecutivas con diagnóstico anatomopatológico de cavernoma en un período de nueve años sobre las que se realizó una tinción inmunohistoquímica para HIF-1α y MMP-9, valorando la relación con las crisis epilépticas según el grado de captación del anticuerpo de los diferentes tejidos encontrados alrededor de las muestras de cavernoma. En aquellos pacientes que presentaron crisis, se observó tinción inmunohistoquímica para HIF-1α en el 31% de las muestras en el endotelio vascular, el 17% en el tejido fibroso y el 34% en el tejido inflamatorio. También se observó tinción positiva para MMP-9 en el 86% del endotelio vascular, el 100% del tejido fibroso y el 43% del tejido cerebral. Analizando la muestra, se observa una tendencia positiva en presencia de crisis epilépticas en los pacientes que muestran la presencia de HIF-1α y MMP-9 en el endotelio vascular, tejido fibroso y tejido cerebral, no siendo así para el tejido inflamatorio.
El estudio concluye que la expresión de HIF-1α y MMP-9, evaluada por métodos inmunohistoquímicos, se relaciona positivamente con la presencia de complicaciones de tipo epiléptico.

Tipos de crisis comunes en los trastornos epilépticos


Tipos de crisis comunes en los trastornos epilépticos

Las crisis epilépticas son las manifestaciones de la epilepsia en un paciente. Su aparición se debe a una excesiva actividad eléctrica de un determinado grupo de neuronas. En general, existen dos grandes tipos de crisis epilépticas: las crisis parciales o focales y las crisis generalizadas.

Crisis parciales o focales

Este tipo de crisis comienza en una parte delimitada del cerebro y puede manifestarse de diversas formas:
  • Crisis parcial simple: en estos casos se produce una alteración del movimiento, la memoria y las sensaciones, además de los sentidos de la vista y el oído. La persona no pierde el conocimiento.
  • Crisis parcial compleja: la persona que la padece pierde el conocimiento y puede aparentar un estado de trance. Puede darse una repetición compulsiva de ciertos movimientos. Aproximadamente, dos tercios de las personas que padecen epilepsia sufren este tipo de crisis.
  • Secundariamente generalizada: comienza como una crisis parcial y se extiende al resto del cerebro convirtiéndose en una crisis generalizada.

Crisis generalizadas

Este tipo de crisis empiezan en todo el cerebro y provocan la pérdida de conocimiento. También puede manifestarse de distintas formas:
  • Crisis de ausencia (antiguamente llamada “Pequeño Mal”): este tipo de crisis es más frecuente en niños y la persona pierde el conocimiento mientras aparenta mantener fija la mirada en un punto concreto.
  • Crisis mioclónicas: se caracterizan por provocar una sacudida brusca y muy rápida de las extremidades, que dura escasos segundos.
  • Crisis tónica: tras una pérdida repentina de la consciencia, los músculos de todo el cuerpo se contraen y sufren una hiperextensión brusca.
  • Crisis atónica: en este caso, los músculos de todo el cuerpo pierden su consistencia, se relajan y la persona cae al suelo.
  • Crisis tónico-clónica o convulsiva (antiguamente llamado “Gran Mal”): la persona cae al suelo y el cuerpo se pone rígido (fase tónica) y se producen sacudidas rítmicas de brazos y piernas. Estas crisis también pueden provocar mordedura de lengua, labios morados, salida de espuma por la boca y relajación de esfínteres.