domingo, 6 de enero de 2013

La encefalopatía por ácido valproico


La encefalopatía por ácido valproico es una rara complicación que cursa con un trastorno del estado mental de gravedad variable y que puede asociar un agravamiento paradójico de las crisis. El diagnóstico es obvio cuando aparece en el contexto de una hiperamoniemia o hepatopatía, pero puede resultar difícil si lo hace de forma aislada en pacientes que no muestran otros signos de toxicidad por ácido valproico
Un caso clínico publicado en Revista de Neurología trata de un adolescente afecto de una epilepsia generalizada idiopática que presentó un deterioro cognitivo subagudo y un empeoramiento de su patrón de crisis meses después de iniciado el tratamiento con ácido valproico. Estas manifestaciones se acompañaron de un enlentecimiento del trazado de base en el electroencefalograma y no se identificaron signos bioquímicos de sobredosificación o de toxicidad atribuible al fármaco ni otra posible etiología. La retirada de ácido valproico determinó la rápida mejoría de su estado mental y del control de las crisis, así como la normalización del electroencefalograma.
Los autores concluyen que debe considerarse la encefalopatía por ácido valproico en el paciente que presente un deterioro de su estado neurológico, asociado o no a un agravamiento de las crisis, a pesar de que no se identifiquen signos analíticos que sugieran la toxicidad o la sobredosificación deácido valproico. En ausencia de afectación de la función hepática, la retirada del fármaco determinará la desaparición de la sintomatología y permitirá, además, confirmar el diagnóstico.

Contaminación de la actividad paroxística en el electroencefalograma de pacientes epilépticos

27/12/2012Redacción
La presencia de puntas y de ondas agudas en los registros de pacientes epilépticos puede contaminar los valores de sincronización calculados entre pares de electrodos. Un reciente artículo presenta un procedimiento simple, por medio de la simulación numérica de un registro bivariante de electroencefalograma con actividad paroxística, para determinar si un método de cuantificación de la sincronización debe utilizarse (o no) sobre alguno de los registros típicamente usados en la evaluación preoperatoria en pacientes con epilepsia.
La información proporcionada por este procedimiento permite distinguir entre la auténtica sincronización de la actividad basal de la producida por la actividad paroxística, como puntas y ondas agudas. El procedimiento desarrollado permite cuantificar el grado de ‘contaminación’ producido por la sincronización de la actividad paroxística sobre los valores de sincronización de la actividad basal.
Los autores concluyen que esta cuestión es de fundamental importancia en neurofisiología clínica cuando se usan métodos automáticos en las aplicaciones clínicas de la electroencefalografía cuantitativa y puede servir para evitar errores diagnósticos de epilepsia en los que la sincronización se utiliza como marcador de la patología.

Los cavernomas cerebrales son un tipo de malformación arteriovenosa que cursa clínicamente con crisis epilépticas,

28/12/2012Redacción
Los cavernomas cerebrales son un tipo de malformación arteriovenosa que cursa clínicamente con crisis epilépticas, déficits neurológicos focales y hemorragias intraparenquimatosas. Se cree que las situaciones de hipoxia, neovascularización y algunas endoproteasas están implicadas en la fisiopatología de las crisis. Un reciente estudio pretende valorar esta posible relación, analizando con métodos inmunohistoquímicos la presencia de la subunidad 1α del factor inducible por hipoxia (HIF-1α) y la metaloproteasa de matriz 9 (MMP-9).
Para ello se seleccionaron 17 muestras consecutivas con diagnóstico anatomopatológico de cavernoma en un período de nueve años sobre las que se realizó una tinción inmunohistoquímica para HIF-1α y MMP-9, valorando la relación con las crisis epilépticas según el grado de captación del anticuerpo de los diferentes tejidos encontrados alrededor de las muestras de cavernoma. En aquellos pacientes que presentaron crisis, se observó tinción inmunohistoquímica para HIF-1α en el 31% de las muestras en el endotelio vascular, el 17% en el tejido fibroso y el 34% en el tejido inflamatorio. También se observó tinción positiva para MMP-9 en el 86% del endotelio vascular, el 100% del tejido fibroso y el 43% del tejido cerebral. Analizando la muestra, se observa una tendencia positiva en presencia de crisis epilépticas en los pacientes que muestran la presencia de HIF-1α y MMP-9 en el endotelio vascular, tejido fibroso y tejido cerebral, no siendo así para el tejido inflamatorio.
El estudio concluye que la expresión de HIF-1α y MMP-9, evaluada por métodos inmunohistoquímicos, se relaciona positivamente con la presencia de complicaciones de tipo epiléptico.

Tipos de crisis comunes en los trastornos epilépticos


Tipos de crisis comunes en los trastornos epilépticos

Las crisis epilépticas son las manifestaciones de la epilepsia en un paciente. Su aparición se debe a una excesiva actividad eléctrica de un determinado grupo de neuronas. En general, existen dos grandes tipos de crisis epilépticas: las crisis parciales o focales y las crisis generalizadas.

Crisis parciales o focales

Este tipo de crisis comienza en una parte delimitada del cerebro y puede manifestarse de diversas formas:
  • Crisis parcial simple: en estos casos se produce una alteración del movimiento, la memoria y las sensaciones, además de los sentidos de la vista y el oído. La persona no pierde el conocimiento.
  • Crisis parcial compleja: la persona que la padece pierde el conocimiento y puede aparentar un estado de trance. Puede darse una repetición compulsiva de ciertos movimientos. Aproximadamente, dos tercios de las personas que padecen epilepsia sufren este tipo de crisis.
  • Secundariamente generalizada: comienza como una crisis parcial y se extiende al resto del cerebro convirtiéndose en una crisis generalizada.

Crisis generalizadas

Este tipo de crisis empiezan en todo el cerebro y provocan la pérdida de conocimiento. También puede manifestarse de distintas formas:
  • Crisis de ausencia (antiguamente llamada “Pequeño Mal”): este tipo de crisis es más frecuente en niños y la persona pierde el conocimiento mientras aparenta mantener fija la mirada en un punto concreto.
  • Crisis mioclónicas: se caracterizan por provocar una sacudida brusca y muy rápida de las extremidades, que dura escasos segundos.
  • Crisis tónica: tras una pérdida repentina de la consciencia, los músculos de todo el cuerpo se contraen y sufren una hiperextensión brusca.
  • Crisis atónica: en este caso, los músculos de todo el cuerpo pierden su consistencia, se relajan y la persona cae al suelo.
  • Crisis tónico-clónica o convulsiva (antiguamente llamado “Gran Mal”): la persona cae al suelo y el cuerpo se pone rígido (fase tónica) y se producen sacudidas rítmicas de brazos y piernas. Estas crisis también pueden provocar mordedura de lengua, labios morados, salida de espuma por la boca y relajación de esfínteres.

viernes, 16 de noviembre de 2012

Cortocircuitos en el cerebro

Científicos valencianos impulsan un proyecto para conocer qué alteraciones originan enfermedades como la epilepsia y la esquizofrenia

Un grupo de científicos del Instituto de Neurociencias de Alicante, centro mixto de la Universidad Miguel Hernández y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), con Guillermina López-Bendito a la cabeza, iniciará en septiembre un proyecto de investigación que puede suponer un importante avance en el estudio de patologías neuronales como la esquizofrenia y la epilepsia।El trabajo es uno de los 18 galardonados a nivel internacional por la Human Frontier Science Program Organitation, una de las entidades de financiación de la investigación científica más prestigiosas del mundo। Gracias al premio, el equipo encabezado por la científica de origen dominicano pero alicantina de adopción, dispondrá de 280.000 euros anuales por tres años para estudiar cómo se desarrolla la corteza cerebral, y descubrir su funcionamiento y adaptación a situaciones adversas. El trabajo estudiará los mecanismos que controlan la formación de una de las conexiones más importantes del cerebro, la proyección entre el tálamo y la corteza cerebral, y de cómo la información sensorial transmitida puede modificar la función de la corteza cerebral ante alteraciones externas. "El tálamo (situado en la región central del cerebro) recibe continuamente información sensorial de los órganos de los sentidos (vista, oído, tacto) y es el encargado de mandar estas señales a la región de la corteza cerebral correspondiente", explica la joven investigadora. "En este sentido, en una persona ciega", añade, "la información que se refiere a la vista no llega al tálamo y, por lo tanto, tampoco llega a la corteza visual". Es frecuente que en el momento que un sentido falla otro logre un mayor desarrollo. Según López-Bendito no es extraño encontrar personas ciegas con un gran sentido de la audición. Aquí reside el núcleo del trabajo: adentrarse en el cerebro y descubrir cómo se produce este fenómeno para así generarlo artificialmente. "La actividad eléctrica está implicada y creemos que los axones talamocorticales (extensiones de las neuronas talámicas a través de las cuales viaja la información sensorial del tálamo a la corteza) podrían utilizar estos impulsos eléctricos para reconocer el área de la corteza correcta", dice. Las implicaciones de esta investigación, a pesar de ser a largo plazo, son diversas. Por un lado, conocer cómo el cerebro se "reorganiza" para compensar estos errores permitiría la generación artificial de este proceso. En una persona ciega podría llegar a ser posible generar los impulsos eléctricos que hicieran llegar la información del sentido de la vista al tálamo y de ahí a su corteza cerebral. En el caso de enfermedades como la esquizofrenia y la epilepsia, en las que se ha puesto de manifiesto la existencia de alteraciones en las conexiones entre el tálamo y la corteza cerebral, la investigación también supondría un importante avance. Conocer de qué manera se comportan estas conexiones en situaciones adversas podría ayudar a entender mejor estas enfermedades que afectan al sistema nervioso. "Muchas de las alteraciones neurológicas que afectan al funcionamiento de la corteza cerebral se producen durante el desarrollo, cuando las conexiones cerebrales se están formado, y por tanto conocer los mecanismos implicados en su formación podría acercarnos al entendimiento de sus causas", explica la coordinadora del proyecto.Guillermina López-Bendito reconoce que se trata de un proyecto con expectativas a largo plazo y más centrado en el conocimiento. "Ahora disponemos de tres años para ponerlo en funcionamiento", apunta. López-Bendito, de 32 años, es la coordinadora y la más joven del equipo de científicos que participan en este proyecto de innovación y multidisciplinar. El equipo lo completan tres grupos de científicos que trabajarán en Japón, Australia y Reino Unido.



Tratamientos innovadores para los pacientes con epilepsia


Tratamientos innovadores para los pacientes con epilepsia


El proyecto pionero se llama EPIXCHANGE. Nuevos enfoques están siendo utilizados en el tratamiento de la epilepsia, una enfermedad neurológica devastadora que afecta a 50 millones de personas en todo el mundo, 6 millones de los cuales se encuentran en Europa. Esta investigación implica el uso de virus para infectar las células del cerebro, y el trasplante de células en él.
El proyecto pionero de este tratamiento alternativo se titula EPIXCHANGE ("terapias genéticas innovadoras para el tratamiento de la epilepsia»), y el trabajo se llevará a cabo en la Universidad de Lund, Suecia, en colaboración con investigadores italianos, daneses y franceses de las instituciones académicas y las pequeñas y medianas empresas (PYME). El presupuesto total del proyecto es de casi 1 millón de euros y está financiado por la Unión Europea.

En Suecia, donde EPIXCHANGE fue ideado, 60 000 personas sufren de epilepsia. Sin embargo, alrededor de 30% a 40% de estos pacientes son resistentes a los tratamientos farmacológicos, que son principalmente sintomáticos y con frecuencia tienen efectos secundarios. Por lo tanto, el objetivo principal de EPIXCHANGE es explorar terapias innovadoras para el tratamiento de la epilepsia.

El proyecto explorará el desarrollo de líneas celulares humanas encapsuladas que producen el neurotransmisor galanina y el neuropéptido Y (NPY) y su efecto sobre las convulsiones epilépticas. Se utilizan vectores virales para entregar neuropéptidos y otras proteínas - los factores neurotróficos - en el cerebro para suprimir las convulsiones. Estos nuevos enfoques sentarán las bases para el desarrollo de estrategias alternativas de tratamientos para la epilepsia.

domingo, 21 de agosto de 2011

Las células madre neurales podrían ayudar a restablecer la memoria después de una lesión cerebral

Las células madre neurales podrían ayudar a restablecer la memoria después de una lesión cerebralPDF

El descubrimiento abre la vía al desarrollo de posibles fármacos que fomenten la producción de las proteínas secretadas por las células madre para restablecer la capacidad de recuerdo en pacientes con pérdida neuronal.


Redacción, Madrid (1/5-11-2007).- Investigadores de la Universidad de California en Irvine (Estados Unidos) publican en la revista Journal of Neuroscience los resultados de un estudio en el que demuestran que las células madre neurales ayudarían a restablecer la memoria después de una lesión cerebral.


El modelo experimental con lesiones cerebrales objeto del estudio, experimentó una mejoría en la memoria, similar al nivel existente en los individuos sanos, hasta tres meses después de recibir un tratamiento con células madre. Los científicos creen que las células madre segregaron unas proteínas denominadas neurotrofinas que protegieron a las células vulnerables de la muerte y restablecieron la memoria.


Frank LaFerla, autor del estudio, explica que la investigación proporciona evidencias claras de que las células madre pueden restablecer la pérdida de memoria. "Esto nos da esperanzas de que las células madre algún día puedan ayudar a restablecer el funcionamiento cerebral en personas que sufren de una amplio rango de enfermedades y lesiones que alteran la formación de la memoria".


Los investigadores utilizaron animales modificados genéticamente para desarrollar lesiones cerebrales en áreas específicas y en este caso destruyeron las células del hipocampo, área del cerebro clave para la formación de la memoria y donde las neuronas suelen morir.


En posteriores experimentos, los científicos sometieron a los individuos con lesiones y a los normales a pruebas de reconocimiento de objetos y lugares los científicos. Los resultados mostraron que los que portaban lesiones tenían problemas para recordar en comparación con los normales. Después, los investigadores inyectaron a cada individuo con lesiones unas 200.000 células madre neurales que fueron modificadas para ser observadas bajo la luz ultravioleta, lo que permitió a los científicos seguir a estas células en el interior del cerebro.


Tres meses después los animales de experimentación pasaron de nuevo por pruebas de reconocimiento de lugares y los científicos descubrieron que recordaban las localizaciones en un 70 por ciento de los casos, como lo hacían los individuos sanos. Por el contrario, los controles que no recibieron las células madre seguían teniendo graves problemas de memoria.


Al observar las células madre, los investigadores descubrieron que sólo el 4 por ciento de ellas se había convertido en neuronas, lo que indicaba que las células no mejoraban la memoria sólo reemplazando las células del cerebro muertas. En los individuos sanos, las células madre migraban a todo el cerebro, pero en los padecían pérdida neuronal se acumulaban en el hipocampo, el área de la lesión. Además, los tratados con células madre tenían más neuronas cuatro meses después del trasplante que los no tratados.


Según indica Blurton-Jones, coautor del trabajo, "sabemos que muy pocas de estas células se convierten en neuronas, así que pensamos que en vez de esto las células madre están mejorando el microambiente local del cerebro". Los datos sugieren que las células madre proporcionan apoyo a neuronas vulnerables y con lesiones, manteniéndolas vivas y en funcionamiento al producir proteínas beneficiosas llamadas neurotrofinas.